Comunismo
Le he preguntado a tres chavas que nacieron en países comunistas como era su vida. Dos de ellas son de Rumania y una de Polonia.
Para la de Polonia las cosas son mejores ahora, ella recuerda que si bien tenían dinero no había nada que comprar, era muy difícil conseguir comida, para comprar comida, tenían que hacer largas filas todos los de la familia, incluyéndola a ella, aun siendo muy pequeña, ya que solo se vendía una cantidad determinada por persona.
Esta es la historia de las Rumanas.
(El dictador de Rumania, decidió pagar la deuda externa en un año en lugar de hacerlo en 10 años, por lo que todo lo que producían en el país era exportado).
Esta es la historia de las Rumanas.
(El dictador de Rumania, decidió pagar la deuda externa en un año en lugar de hacerlo en 10 años, por lo que todo lo que producían en el país era exportado).
Ambas Rumanas coinciden, también, en que están mejor ahora. Ambas recuerdan a sus papas preocupados por conseguir que comer, una de ellas me dijo: “recuerdo que mis papas se angustiaban por tratar de tener algo de comida para mi hermana y para mi, a veces le avisaban a mi mama en donde podía ir a comprar carne, pero todo era por rumores”. “Recibíamos comida de Vietnam( o Corea ya no me acuerdo cual dijo, sorry!), puesto que como eran comunistas eran amigos”.
Le pregunte que si era cierto que todo el mundo tenia casa y me dijo que si, también dijo que no había diferencia de ricos y pobres. Me dijo que después de la revolución, hubo gente que puso negocios y ahora son los que tienen dinero, dijo: “es una lastima que no nos hayan inculcado esa educación del comercio, como mis papas no sabían nada de eso pues no pusieron ninguno. Ahora hay una gran diferencia entre la gente rica y la pobre, es por ello que a mucha gente le gustaría que las cosas fueran como antes”.
La otra Rumana, me contó mas cosas. Me dijo que a veces podía comer carne, porque su mama trabajaba en una fabrica, entonces “podía tomar” pedazos de carne y esconderlos en su ropa para llevarlos a su casa.
Le pregunte que si era cierto que todo el mundo tenia casa y me dijo que si, también dijo que no había diferencia de ricos y pobres. Me dijo que después de la revolución, hubo gente que puso negocios y ahora son los que tienen dinero, dijo: “es una lastima que no nos hayan inculcado esa educación del comercio, como mis papas no sabían nada de eso pues no pusieron ninguno. Ahora hay una gran diferencia entre la gente rica y la pobre, es por ello que a mucha gente le gustaría que las cosas fueran como antes”.
La otra Rumana, me contó mas cosas. Me dijo que a veces podía comer carne, porque su mama trabajaba en una fabrica, entonces “podía tomar” pedazos de carne y esconderlos en su ropa para llevarlos a su casa.
Esto es lo que recuerdo de lo que me contó:
Mi abuelo era militar, participo en la primera guerra mundial, por lo que tenia una buena pensión y casa, cuando todo inicio, el gobierno decidió darle casa a todo el mundo, por lo que mucha gente fue a vivir a la casa de mi abuelo, gente que el no conocía, familias enteras vivían en un cuarto, dividieron las tierras para que fueran trabajadas, pero no podías consumir lo que sembrabas, bueno solo lo que sembrabas en tu jardín. Mi abuelo fue a vivir con nosotros, después su hermano y así fueron llegando los familiares que fueron desalojados de sus casas.
Para el gobierno toda la gente era igual, igual incluso en el pensamiento, por lo cualquiera podía ser maestro, recuerdo que mis maestros eran el carpintero, el campesino, el de intendencia, porque todos éramos iguales.
Recuerdo que cuando el “presidente” iba a ir de visita a la ciudad en la que yo vivía, tenia que esperar en la calle desde un día antes, mi mama se las arreglaba para poder ponerme un suéter abajo del uniforme, para que no me diera tanto frío, también recuerdo que “pegaban “manzanas a los árboles de las calles por donde el político pasaría.
Como vivíamos cerca de Yugoslavia, mis papas, por un tiempo pudieron ir a conseguir zapatos, ropa y comida, pero después ya no era posible.
No había libertad de expresión, había espías en todas partes, gente era arrestada después de alguna plática en algún lugar por haber hecho algún comentario no permitido.
Las cosas ahora son mejores que antes, pero aun tengo muchas “costumbres”, cuando le pido a alguna secretaria o algún burócrata que haga algo por mi, i.e. su trabajo, todavía le llevo un regalito, y se que con el regalito el tramite saldrá mas pronto.
Un día en mi trabajo, una señora de intendencia me pregunto que como era posible que yo (siendo maestra) ganara mas que ella si yo apenas llevaba dos años trabajando en la universidad y ella 20.
Lo que he observado al convivir con ellas, sin importar la nacionalidad, cuando comemos juntas dividen la comida en partes iguales para todos, incluso si es una galleta, esta la dividen y a cada uno le toca una parte igual. No desperdician nada de comida, si se cae al piso algo, la lavan y se la comen. El comer papaya o piña es algo nuevo. Incluso una de ellas dijo, “la gente de aquí no valora lo que tiene, es maravilloso poder ir al supermercado y comprar plátanos, yo no conocía los plátanos!. Todo esta ahí, solo tienes que elegirlo”.
Cuando le comente a una de ellas, que me gustaba mucho el que dividían la comida en partes iguales, se rió y me dijo, pues si , lo aprendí de mis padres, todo lo compartían con mi hermana y conmigo, es algo que tengo muy arraigado.
Mi abuelo era militar, participo en la primera guerra mundial, por lo que tenia una buena pensión y casa, cuando todo inicio, el gobierno decidió darle casa a todo el mundo, por lo que mucha gente fue a vivir a la casa de mi abuelo, gente que el no conocía, familias enteras vivían en un cuarto, dividieron las tierras para que fueran trabajadas, pero no podías consumir lo que sembrabas, bueno solo lo que sembrabas en tu jardín. Mi abuelo fue a vivir con nosotros, después su hermano y así fueron llegando los familiares que fueron desalojados de sus casas.
Para el gobierno toda la gente era igual, igual incluso en el pensamiento, por lo cualquiera podía ser maestro, recuerdo que mis maestros eran el carpintero, el campesino, el de intendencia, porque todos éramos iguales.
Recuerdo que cuando el “presidente” iba a ir de visita a la ciudad en la que yo vivía, tenia que esperar en la calle desde un día antes, mi mama se las arreglaba para poder ponerme un suéter abajo del uniforme, para que no me diera tanto frío, también recuerdo que “pegaban “manzanas a los árboles de las calles por donde el político pasaría.
Como vivíamos cerca de Yugoslavia, mis papas, por un tiempo pudieron ir a conseguir zapatos, ropa y comida, pero después ya no era posible.
No había libertad de expresión, había espías en todas partes, gente era arrestada después de alguna plática en algún lugar por haber hecho algún comentario no permitido.
Las cosas ahora son mejores que antes, pero aun tengo muchas “costumbres”, cuando le pido a alguna secretaria o algún burócrata que haga algo por mi, i.e. su trabajo, todavía le llevo un regalito, y se que con el regalito el tramite saldrá mas pronto.
Un día en mi trabajo, una señora de intendencia me pregunto que como era posible que yo (siendo maestra) ganara mas que ella si yo apenas llevaba dos años trabajando en la universidad y ella 20.
Lo que he observado al convivir con ellas, sin importar la nacionalidad, cuando comemos juntas dividen la comida en partes iguales para todos, incluso si es una galleta, esta la dividen y a cada uno le toca una parte igual. No desperdician nada de comida, si se cae al piso algo, la lavan y se la comen. El comer papaya o piña es algo nuevo. Incluso una de ellas dijo, “la gente de aquí no valora lo que tiene, es maravilloso poder ir al supermercado y comprar plátanos, yo no conocía los plátanos!. Todo esta ahí, solo tienes que elegirlo”.
Cuando le comente a una de ellas, que me gustaba mucho el que dividían la comida en partes iguales, se rió y me dijo, pues si , lo aprendí de mis padres, todo lo compartían con mi hermana y conmigo, es algo que tengo muy arraigado.
(Nota:Algunas palabras tienen acentos, otras no, esto se debe a que escribi en word y el programa solo le puso acento a algunas).


1 Comments:
Contestando si ellas me preguntaron sobre Mexico, pues una de las Rumanas me pregunto como era mi vida, pero mas en el contexto de si vivia con mis papas o como aqui que cuando cumplen 18 se van a vivir a otra parte para estudiar o trabajar. La otra Rumana no me pregunto directamente sobre Mexico, pero fue a gringolandia (USA) y regreso maravillada de todas las cosas mexicanas que encontro y sobre todo del paisaje. Dijo que era una lastima que los gringos no tengan cultura. Ahora solo espera que le diga cuando voy a Mexico para que vaya conmigo.
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